miércoles, 5 de abril de 2017

“He aprendido lo que quiero hacer en mi vida: ¡viajar ayudando a los demás!"

Joan Martínez tiene 22 años, es de Badalona y es técnico en radioterapia. Siempre había soñado con viajar de forma solidaria, pero no lo había hecho por temor a no poder comunicarse en inglés. Hace un mes, dejó de lado sus miedos y viajó a Tailandia para colaborar con un santuario de elefantes protegidos. “La sensación de tranquilidad que transmite ese lugar es indescriptible”, nos cuenta.

¿Por qué elegiste hacer un viaje solidario a Tailandia?

Mis ganas de hacer algún voluntariado empezaron a principios de 2016, con la crisis de personas refugiadas. Sentí que quería ayudar. ¿El problema? No me sentía cómodo con mi nivel de inglés. Pensaba que sin un nivel adecuado de inglés no podría ayudar. Pero llegó el momento de frenar ese miedo y hacer lo que realmente quería. Empecé a buscar voluntariados por Internet hasta que encontré el “Viaje Solidario en Tailandia con Elefantes” que ofrece Tumaini. Sin pensarlo, reservé mi plaza. Siempre he sido amante de la naturaleza y de los animales, y Tailandia estaba en mi lista de países que ver antes de morir.                  

¿Cómo fue la llegada al proyecto?

Llegué al santuario de elefantes con una mezcla de nervios: ¡era la primera vez que viajaba solo! Además, tenía muchas ganas de verlo todo y de conocer a los animales y personas que convivían en el parque. Me asombró la belleza del lugar: construcciones de madera rodeadas de vegetación, montañas y naturaleza. Además, ¡había cientos de animales correteando por allí! Era como estar en una película de “Jurassic Park” pero cambiando los dinosaurios por elefantes, perros, gatos y búfalos.



¿Cómo ha sido tu relación con los elefantes?

Muy buena, aunque solo podíamos acercarnos a ciertos elefantes cuando nos lo permitían, como es lógico. A pesar de estar acostumbrados a las personas, no dejan de ser animales salvajes. Me parece adecuado, ya que el objetivo del refugio es rehabilitar a estos animales para que algún día puedan volver a su hábitat natural. Si acostumbras a estos elefantes al contacto con las personas, será un proceso más costoso. En el proyecto ves a los elefantes prácticamente a diario a lo largo de las dos semanas, por lo que acabas cogiéndoles cariño.

¿Qué sabes ahora de Tailandia que no sabías antes de tu viaje?

He aprendido algunas costumbres y algunas palabras básicas. Además, he conocido su gastronomía, ¡que es deliciosa! En cuanto a los elefantes, he convivido con ellos, así que conozco algunos de sus hábitos diarios. Además, me he concienciado sobre el turismo con animales y sus consecuencias. Es algo que todos deberíamos saber y voy a hacer máxima difusión a través de mis redes sociales y de mis conocidos.

¿Cómo era el ambiente en el proyecto?

Me preocupaba el tema del idioma, pero mi miedo resultó ser una tontería y me pude comunicar en inglés sin problemas. Conocí a dos grupos de voluntarios distintos y el ambiente fue genial con ambos. La relación con el grupo de la primera semana fue más próxima hasta tal punto que a día de hoy puedo llamar amigos a algunos de ellos. Además tuve la suerte de coincidir durante las dos semanas con dos chicas que también iban solas y congeniamos muy bien.


En la foto: grupo de voluntarios de la primera semana




*En la foto: grupo de voluntarios de la segunda semana

Con el resto de personal del proyecto todo genial, ya que son muy amables y divertidos y te ayudan en todo lo que pueden.

¿Cómo llevaste vivir en el santuario, rodeado de naturaleza?

Nunca había tenido la oportunidad de vivir rodeado de naturaleza durante tanto tiempo y no sabía cómo lo iba a llevar. Pero desde el primer día el lugar me encantó. No solo el paisaje sino también el estar rodeado de animales y de personas increíbles. Creo que todo el mundo debería, al menos una vez en su vida, vivir esta experiencia. Porque la sensación de tranquilidad que te da un lugar así es indescriptible. Me encantaba levantarme y que alguno de los perros te diera los buenos días de camino al desayuno. ¡Lo echo de menos! Por no hablar de desayunar viendo pasar a los elefantes en un paisaje increíble.



¿Qué tal ha sido la vuelta? 

Algo cansada y larga, ya que tuve una escala en Pekín de 20 horas. ¡Lo bueno es que aproveché para ver parte de la Muralla China. Ya en Badalona, se echa de menos el paisaje y la tranquilidad del proyecto. ¡El primer día en casa ya me agobié por las prisas que hay aquí por cualquier cosa! Tengo clara una cosa: en un futuro volveré a este increíble lugar y, con suerte, con algunos de los compañeros con los que compartí esta experiencia.

¿Te ha cambiado en algo la vida este viaje?

¡Sí! Me ha abierto los ojos aspectos como el maltrato animal y en el cuidado que se merecen animales como los elefantes. Además, he mejorado mi inglés, mi fotografía y he aprendido a viajar solo. Además, he aprendido que lo que realmente quiero hacer en mi vida es viajar ayudando a los demás.


Joan viajó a Tailandia en marzo de 2017

2 comentarios:

  1. Joan, cuánto tiempo hiciste tu voluntariado? Y todo lo costeaste tu?

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    1. Hola! Joan estuvo 1 semana colaborando en el proyecto de elefantes. Respecto al coste puedes ver toda la información en nuestra web y si necesitas más infroamción puedes dejarnos tu mail: http://www.viajestumaini.org/viajes-solidarios/viajes-solidarios-con-elefantes/viajes-solidarios-tailandia-coste
      Muchas gracias por tu interés :)

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