lunes, 15 de enero de 2018

Respect! 10 tips para viajar sin perjudicar a los animales

En el centro de rescate de elefantes de Tailandia se les ayuda a vivir con dignidad.

¿Te cuento un secreto sobre los animales? ¡Sólo si se lo cuentas a todo el mundo! Viajar sin perjudicarles es posible. Tras organizar cientos de viajes solidarios, desde Tumaini compartimos contigo algunas claves para recorrer mundo sin que afecte a nuestros compañeros de planeta

¿Existe una receta mágica para viajar de forma 100% responsable con los animales? No, pero el Turismo Responsable nos da algunos consejos para causarles el menor impacto negativo. El secreto incluye: informarnos sobre los ecosistemas que vamos a visitar, seguir los consejos de los especialistas locales y aplicar nuestro pensamiento crítico para proteger los derechos de los animales. La idea es tener siempre presente que son seres que anhelan lo mismo que nosotros y nostras: ¡evitar el sufrimiento y ser felices!

Jou junto a una vaca en India, durante su viaje solidario.
Jou junto a una vaca en India, durante su viaje solidario.

Tips para viajar respetando a los animales

1.  No des de comer a los animales que viven en las calles de la ciudad, y mucho menos pagues por ello. Viven  fuera de su hábitat, en un entorno nada natural para ellos. 

2. No les hagas fotos ni te dejes fotografiar con ellos. Evitarás que sean capturados y explotados de por vida. No son objetos.

3. No compres souvenirs hechos con partes de animales ni te lleves ni compres ningún animal vivo. ¡Puede ser un delito! Además, fomenta su captura, tortura y muerte. Algunas especies se han extinguido por ello.

4. No pasees a lomos de animales como caballos, burros, camellos o elefantes, ni en carros tirados por ellos. Son prácticas crueles que les provocan sufrimiento o incluso  la muerte.

5. Evita asistir a festivales con animales, aunque sean tradicionales. Toros, caballos, cerdos, perros, ballenas sufren daños por ello.

6. No vayas a circos, ni sustentes el negocio de los espectáculos de malabares o baile con animales (por ejemplo, osos bailarines). Les enseñan a base de maltrato y crueles castigos.

7. No visites delfinarios o centros de exhibición de animales salvajes, puesto que fomentan la vida en cautividad de animales exóticos sanos.

8. Cuidado con los zoológicos. No todos cumplen una labor educativa, de rescate y preservación de la biodiversidad. Antes de asistir, infórmate bien: ¿las instalaciones son adecuadas para cada especie? ¿se realizan espectáculos? ¿el zoo contribuye económicamente a la conservación ambiental de los países de origen? ¿ofrece suficiente información?

Muchos zoos se están convirtiendo en centros de rescate y santuarios de animales heridos o recuperados de la explotación. El objetivo de estos centros sí es dotarles de una vida más digna y educar a las personas que los visitan sobre cómo deben respetarse.

9. Denuncia cualquier actividad que creas que no respeta a los animales a las autoridades locales o a las ONG de defensa de los animales (locales o internacionales).

Octavio en el centro de rescate de fauna silvestre de Bolivia. 


10. En avistamiento de animales en su hábitat natural:
  • No te acerques demasiado a los animales para evitar asustarlos e interferir en su comportamiento natural. Nunca te acerques a las zonas de cría (nidos, madrigueras, guaridas..), puesto que pondrías en peligro sus vidas.
  • Sigue las instrucciones de los guías profesionales, pero:
    • Nunca des comida humana a los animales, ni comas delante de ellos.
    • ¡No viertas basura!
    • No los toques.
    • Nuestras enfermedades pueden afectarles.

  • Pide a tu guía que se aleje si los animales muestran rechazo, o se asustan,
  • Que no te engañen con algunos de sus gestos. Por ejemplo, para muchos animales abrir la boca es gesto de amenaza, ya que muestran su dentadura. No están sonriendo. Lo podrás comprobar en nuestros proyectos de Bolivia y Tailandia.
  • Las luces o el flash de la cámara, los movimientos bruscos, los gritos o los sonidos altos pueden dañar o provocar agresividad en los animales.

¡Último consejo! Cada vez que decidas no participar de una actividad donde no se respeta a los animales, ¡explica tu decisión a las personas responsables! Así sabrán que su bienestar te importa y verán que pueden perder dinero si siguen explotándolos. Sin demanda no hay actividades crueles.

Voluntarios y voluntarias en un proyecto de rescate y cuidado de perros en Tailandia
Voluntarios y voluntarias en un proyecto de rescate de perros en Tailandia

Más info


  • En WorldAnimalNet encontrarás una lista de ONG de todo el mundo que trabajan por los derechos de los animales.  
  • En la web de FADDA hay información nacional o internacional y puedes denunciar abusos.
  • En Turismo responsable puedes informarte sobre cómo viajar respetando a los animales. 
  • Visita la web de InfoZoos antes de organizar tu visita.
Uno de los monos capuchinos de la ONG de Bolivia



lunes, 8 de enero de 2018

Octavio en Bolivia: “cada vez que lo recuerdo, me siento en paz con el mundo”

Octavio con los monos capuchinos en Bolivia.
Octavio con los monos capuchinos en Bolivia.

Durante tres semanas en agosto, Octavio cambió Sevilla por la selva boliviana; la informática por el cuidado de primates, felinos y otros animales. Y la experiencia le ha dejado momentos tan bonitos que cada vez que los recuerda le invade la sensación de “estar en paz con el mundo”. ¿Lo mejor de su experiencia? La relación con los monos capuchinos: “en poco tiempo te das cuenta de que algunos te han tomado cariño y se ponen contentos cuando estás cerca”, explica.

¿Cómo era tu día a día en el centro de rescate de animales?

A las 7 de la mañana nos veíamos en la "cocina" para preparar el desayuno de los monos. Eran 55 capuchinos y 3 arañas. Se lo dábamos y limpiábamos las jaulas. También sacábamos a los 33 capuchinos que estaban en los sistemas de cuerdas llamados "runners" de sus jaulas de noche. Ese momento era especial, porque llevas a los monos en el hombro hasta su sitio.

¿Qué te gustó más de tu experiencia?

La relación que estableces con algunos animales. En mi caso, con monos capuchinos). Los vas conociendo, se va creando un vínculo de confianza, ¡y en poco tiempo te das cuenta de que se han acostumbrado a tu presencia! Incluso de que algunos te han tomado cariño y se ponen contentos cuando estás cerca.

Uno de los monos que cuida la ONG. El objetivo es su rehabilitación.

¿Qué mejorarías?

Las instalaciones para los voluntarios y voluntarias: los colchones y los baños eran básicos y estaban descuidados. Tras las duras jornadas de trabajo, ¡se echaba de menos un poco de “comodidad”! Quizás una buena idea es implicar a las personas voluntarias en la limpieza y cuidado de las instalaciones.

Por otra parte, a veces sientes que no se hace todo lo posible por reintegrar a los animales en la vida salvaje. Aunque también comprendes que no se dispone de los recursos necesarios para llevar a cabo una atención especializada, o que la mayoría de animales no están en condiciones de ser liberados.

¿Cómo te atendieron las personas que coordinan el proyecto?

El trato es muy bueno. ¡Desde el primer momento intentan que te sienta parte de la familia!

Octavio muy cerca del proyecto, rodeado de naturaleza.
Octavio muy cerca del proyecto, rodeado de naturaleza.

¿Repetirías viaje solidario?

Si la ONG estuviera más cerca y fuera más barato viajar hasta allí, repetiría seguro. Eso sí, esta ha sido mi primera experiencia como voluntario, pero no la última.

¿Recuerdas alguna anécdota con especial cariño?

El momento de sacar a Pasqui, mono capuchino, de su jaula al runner o viceversa. Se subía a mis hombros tranquilamente, ponía cada una de sus patas traseras a un lado de mi cabeza, el rabo rodeando mi cuello, su cabeza a un lado mirando al frente, y con las manitas se agarraba a mi barba. Cada vez que recuerdo esos momentos, me invade la sensación de estar en paz con el mundo.

El proyecto también cuida a algunas aves víctimas de la trata.


Octavio viajó al centro de rescate de fauna silvestre de Bolivia del 21/08/2017 al 10/09/2017.

miércoles, 3 de enero de 2018

2017: cambios, cambios, ¡cambios!

La ONG de Kenia hará mejoras gracias a la recaudación conseguida en 2017.
La ONG de Kenia hará mejoras gracias a la recaudación conseguida en 2017.

Toca hacer balance del año y en Tumaini no podemos evitar que se nos escape una sonrisa. Y es que 2017 para nosotras ha sido un año de cambios, y la mayoría, positivos. Sube el número de viajeros y viajeras. Viajes solidarios recién estrenados en Nepal, México y Kenia han recibido decenas de personas voluntarias. Y además, se han recaudado más de 8.000 euros para mejorar algunos proyectos gracias, en parte a nuestra colaboración. En definitiva: más ganas de colaborar, más solidaridad… ¡y más viajes que cambian la vida!

Equipo Tumaini y voluntarios y voluntarias en el Encuentro de Barcelona.
Equipo Tumaini y voluntarios y voluntarias en el Encuentro de Barcelona.

La familia Tumaini crece

En 2016 hubo un aumento importante de personas que eligen Tumaini para realizar sus viajes solidarios. En 2017 esa tendencia al alza se ha mantenido: hemos pasado de 197 a 262 viajeros y viajeras. Llevamos cuatro años conectando a voluntarios y voluntarias con ONG en países del Sur, y más de 600 personas en total ya han vivido experiencias enriquecedoras, inolvidables y solidarias a través de Tumaini. ¡Gracias a todos y todas por hacerlo posible!

¿Y cómo son las personas que han viajado en 2017 con nosotras? La gran mayoría son mujeres (76%), de entre 25 y 31 años (30%). Le siguen de cerca las personas de entre 18 y 24 años (26%), de entre 32 y 38 (18%) y de entre 39 y 45 años (14%). Como veis, las nuevas generaciones se acercan con ganas de viajar de forma más sostenible, solidaria y alternativa.

Además, la valoración media de su experiencia ha subido a un 9,03, frente al 7,7 del año pasado. No hay mejor noticia que saber que las personas vuelven de sus viajes llenas de aprendizajes y valiosas experiencias.

´Gráfico con las características de los viajeros y viajeras de Tumaini.

Perú y Kenia, los destinos más solicitados

Y con gran diferencia. El 29% de las personas que han hecho un viaje solidario con Tumaini en 2017 han colaborado en Perú. ¿Por qué? Porque el proyecto tiene dos localizaciones muy distintas: una en el centro de la ciudad de Cusco, para los y las amantes de la vida cultural; y otra en pleno Valle Sagrado, para quienes prefieren la naturaleza. Porque la escuelita utiliza una metodología innovadora, basada en el arte y la educación emocional, para trabajar temas que afectan a los niños y niñas (como la violencia de género, la discriminación, etc.) Y, cómo no, porque está muy cerca de Machu Picchu, el sueño para muchos viajeros y viajeras.

Kenia es el segundo destino más solicitado (26%). En ese país colaboramos con dos proyectos: un orfanato y escuela en la capital, Nairobi, y un centro de rescate de niñas en Ngong Hills. 

Le siguen: India (12%), Nepal (10%) y Indonesia (8,7).

Países más visitados por los viajeros y viajeras de Tumaini en 2017.
Países más visitados por los viajeros y viajeras de Tumaini en 2017.

Los proyectos educativos, los favoritos

El 85% de las personas que han viajado este año con Tumaini han elegido proyectos educativos. En ellos, los voluntarios y voluntarias han dado tanto formación para niños y niñas (refuerzo escolar, actividades lúdicas o artísticas, talleres de salud o primeros auxilios, etc), como para adultos (clases de informática, de idiomas, etc.). 

El 10% ha elegido apoyar a ONG que trabajan con animales, haciendo actividades como: preparar las comidas, dar paseos con ellos, limpiar las jaulas, ayudar a los cuidadores a bañarles, etc. Por último, el 6% ha colaborado en proyectos medioambientales, en tareas como: limpieza de playas y montañas, puesta a punto de huertos ecológicos, monitorización de animales liberados, etc. 

Las dos escuelitas de Perú constituyen el proyecto más visitado en 2017.
Las dos escuelitas de Perú constituyen el proyecto más visitado en 2017.

Más de 8.000 euros recaudados

En 2017, hemos organizado varias campañas de recaudación de fondos para las ONG colaboradoras de Tumaini que tenían necesidades más urgentes. En concreto, hemos conseguido:

  • 2.198 euros para la ONG de India que ayuda a refugiados tibetanos. Se recaudaron gracias a dos eventos solidarios organizados por Tumaini: Bollywood Summer en junio y Yoga Solidario en diciembre, junto con las aportaciones de voluntarios y voluntarias. Dos de ellos recaudaron fondos entre sus amigos y familiares y además donaron sus regalos de boda para el proyecto. Con este importe, se va a poner en marcha una librería infantil móvil y se va a crear un salón de juegos para los bebés de la guardería solidaria.
  • 657 euros para el orfanato y escuela de Kenia. Lanzamos una campaña urgente de recaudación de fondos entre voluntarios y voluntarias para cubrir los gastos médicos de una de las niñas de la ONG. Además, se compraron medicinas para el resto de niños y niñas. 

Además, los voluntarios y voluntarias que han viajado con Tumaini han organizado, con nuestro apoyo, varias acciones en favor del centro educativo para niñas de Nairobi, Kenia: una cena solidaria en Zarautz (435 euros recaudados para los gastos de guardería de varias niñas), un mercadillo navideño (1385 euros) y una campaña de captación organizada por un grupo de voluntarios y voluntarias (2000 euros para mejorar la cocina del proyecto). Una voluntaria también ha donado 600 euros para pagar la educación secundaria de una de las niñas mayores del proyecto. El compromiso de muchas de las personas que viajan con Tumaini nos sorprende y nos entusiasma. GRACIAS.

Año del Turismo Sostenible

2017 también ha sido el Año Internacional del Turismo Sostenible y en Tumaini nos unimos a la celebración con dos charlas sobre cómo viajar de forma más responsable: en la Feria de Economía Social y Solidaria de Madrid y en Biocultura. También hemos publicado varios posts sobre el tema, hemos participado en varios eventos organizados para este año internacional y hemos sensibilizado sobre los impactos de nuestros viajes en numerosas apariciones en medios de comunicación.

Y para terminar… ¡nos hemos unido al Mercado Social de Madrid! Ya somos parte de esta red de más de 150 empresas y organizaciones para fomentar una economía más social y solidaria.

Porque otra forma de viajar es posible, y más fácil si tantas personas comprometidas nos acompañan. ¿Seguimos contando contigo en 2018?

¡La librería infantil de India se pone en marcha!
¡La librería infantil de India se pone en marcha!

lunes, 25 de diciembre de 2017

“Hemos olvidado que con cuatro cosas sencillas se puede ser feliz”

Foto de Belén junto a su hija Claudia y una de las niñas del proyecto
Belén con su hija Claudia, de 16 años, y una de las niñas del proyecto.

Hace siete años, Belén Conesa prometió a su sobrino un viaje solidario. En 2017, el sobri cumplió 15 años y Belén cumplió su promesa. Viajó junto a él y su hija de 16 al centro de rescate de niñas de Kenia. Aprendieron juntos que “con muy poco se puede ser feliz” y la experiencia les unió todavía más.

¿Por qué te decidiste a hacer un viaje solidario a Kenia? 

Porque era un regalo prometido a mi sobrino 7 años antes. Le había prometido que íbamos a hacer un viaje solidario juntos. Busqué entre las diferentes opciones, y el viaje solidario a Kenia de Tumaini me pareció especialmente atractivo para ir con dos adolescentes. Viajé con mi hija Claudia de 16 años y con mi sobrino Carlos, de 15.

¿Es cierto que compartir un viaje solidario une?

Creo que une más, si ya de por si estás unido. Si no, no.

Imagen de Belén, su sobrino Carlos y su hija Claudia
Belén, su sobrino Carlos y su hija Claudia. Viaje solidario en familia :)

El día a día en Kenia es muy diferente al de España. ¿Qué es lo que más te sorprendió de la forma de vivir de allí?

Allí la vida es muy sencilla y muy parecida cada día. Me sorprendió precisamente eso: cómo hemos olvidado que con cuatro cosas sencillas se puede ser feliz.

¿Cómo fue tu relación con las niñas del proyecto?

Mi fue muy cercana con algunas de las niñas más pequeñas, a las que llegué a querer muchísimo. Con el resto no logré conectar tanto. Hablan Swahili entre ellas, la mayoría son adolescentes y están acostumbradas a tratar con muchos voluntarios y voluntarias que vienen y van… Por un lado son muy amables pero por otro no desarrollan una intimidad con nadie.

Belén con algunas de las niñas y voluntarios y voluntarias del centro.
Belén con algunas de las niñas y voluntarios y voluntarias del centro.

¿Hay alguna historia de alguna niña que te impactara o sorprendiera en especial?

Recuerdo la de uno de los niños. Sodomizado por su padre, destrozado de cintura para abajo y con muchísimas operaciones financiadas por crowdfunding para tener una vida digna. Terrible.

¿Qué es lo que más te gustó de tu experiencia?

La gente. ¡Con el resto de voluntarios y voluntarias tuvimos una relación muy buena! Excepto con una de ellas, que no acababa de adaptarse al proyecto.

Turismo, aventura y solidaridad se unieron en el viaje de Belén a Kenia
Turismo, aventura y solidaridad se unieron en el viaje de Belén a Kenia.

¿Aprovechaste el viaje para hacer turismo?

¡Sí! Fuimos al Masai Mara, una reserva natural donde viven especies como leones, rinocerontes, hipopótamos, elefantes, cebras..., ¡fue fantástico!. También visitamos Nairobi, la capital, y el suburbio de Karen. Y lo más sorprendente, ¡el lago!

¿Qué le aconsejarías a una persona que está a punto de viajar? 

Debe tener claro que los voluntarios y voluntarias no son realmente indispensables. Lo que más necesita el proyecto es financiación para seguir adelante. Y en eso, las personas que colaboramos en el proyecto también colaboramos.

Además, le diría que debe armarse de entereza mental para adaptarse a un lugar mucho más modesto que España. Y no me refiero al proyecto, sino a las ciudades y pueblos que visitas. También tiene que viajar con alegría para dejarse llevar por todo lo que va ocurriendo. Para, de esa manera, disfrutar y dar lo mejor a gente que es simplemente buena y a la que la más mínima cosa le hace feliz.

Claudia y Carlos en Kenia. El viaje fue un aprendizaje para ellos.


martes, 19 de diciembre de 2017

5 consejos para una navidad más sostenible

Esta navidad, ¡haz regalos más sostenibles! 

La escena seguro que te suena. Llega el día señalado. Suena el timbre, la familia va llegando. En la cocina ha habido revuelo todo el día. La mesa es más grande que nunca. Todos y todas van cargados con bolsas. Y llega el momento: ¡damos los regalos! La casa se llena de envoltorios y cajas, los niños y niñas acumulan decenas de juguetes…¡STOP! Esta Navidad puedes vivir unas fiestas más sostenibles. Si lo haces durante tu viaje, ¿por qué no hacerlo en casa?

Compartimos 5 consejos para que regales de forma sostenible estas fiestas. ¡Toma nota!

1 Busca regalos con menos impacto

Lo confesamos: en estas fechas nos hace ilusión regalar y no queremos renunciar a ver las caras de sorpresa de la gente abriendo los regalos. Pero eso no significa que no podamos hacerlo de forma responsable. Lo ideal sería hacer nuestros propios regalos artesanales (en Pinterest tienes muchas ideas, desde huevos sorpresas hasta bolsos y jabones). Pero si no somos unos manitas ni tenemos suficiente tiempo, también hay alternativas:
Los niños y niñas del proyecto de Nepal nos felictan las fiestas. 

2 Busca regalos solidarios

Además de no despilfarrar recursos, tu regalo puede contribuir a financiar proyectos sociales o medioambientales. Muchas ONG aprovechan las fiestas para vender preciosos regalos cargados de significado que sirven para autofinanciarse. Pueden ser solidarios, emotivos, reinvindicativos… ¡te damos algunas ideas!
  • Lee las historias del Calendario de Adviento de CIWI  y haz una pequeña donación para que los animales rescatados de este centro puedan seguir recuperándose en condiciones dignas. 
  • Participa en la campaña Esta Navidad Toca Justicia de Amnistía Internacional y adorna tu árbol con estas preciosas estrellas. Además, puedes echar un vistazo a la tienda online de esta organización, donde encontrarás camisetas “valientes”, calendarios y agendas que visibilizan los derechos de las niñas en el mundo o bolsas de tela para cambiar el mundo.
  • Regala vida. Compra el Regalo Azul de UNICEF y estarás invirtiendo en vacunas, material educativo, tratamiento contra la desnutrición para niños y niñas que lo necesitan. 
  • ¡Regala un viaje solidario de Tumaini! Ofrecerás solidaridad, aventura y aprendizaje :)

3. Investiga y reutiliza

Si prefieres comprar en una tienda habitual, antes de tomar una decisión, hazte algunas preguntas:
  • ¿Estoy segura de que para producir el regalo no han llevado a cabo malas prácticas como el trabajo infantil, la explotación, condiciones laborales indignas, etc.?
  • ¿Qué cantidad de residuos genera el producto? ¿De qué materiales está hecho? ¿Se puede comprar algo similar pero más ecológico?
  • ¿Qué valores transmite el regalo? ¿Reproduce estereotipos de género? ¿Incita a la violencia, discriminación o desigualdad?
  • ¿En qué tienda estoy comprando el regalo? ¿El beneficio recaerá en una multinacional o fomentará el comercio local y de barrio? ¿Estoy favoreciendo el desarrollo de las personas más cercanas a mí?

Seguro que no siempre podemos responder a todas las preguntas, pero cualquier información será buena para decantarnos por uno u otro producto. 

Sara regaló una tortilla de patatas a las niñas del proyecto de Kenia.

4. Juguetes: ¡reutiliza!

Tus hijos, sobrinos o nietos son únicos y se merecen un regalo por Navidad, pero… ¡no caigamos en la locura de llenarlos de decenas de juguetes que solo van a utilizar una vez! Además, el mejor regalo para ellos puede ser el más sencillo: la aventura de “reconstruir” un juguete antiguo.
  • Consulta con el resto de familiares qué tienen pensado regalarles para no repetir tipo de juguete.
  • Elige juguetes didácticos, artesanales, que les ayuden a aprender. 
  • Elige experiencias también para los más peques: una excursión al monte, una merienda con sus primos, un día en la playa, etc.
  • Cuando un juguete se rompe o ya no se usa, invítalos a jugar a “transformarlo”. Algunas ideas: hacer un frutero o lámpara con piezas Lego, convertir un camión de juguete en una maceta, transformar un libro en un original reloj, etc. 

5.  Envoltorios

Evita utilizar papel de regalo comprado, ya que se utiliza durante muy poco tiempo y genera una gran cantidad de residuos:
  • Reutiliza el papel de otros regalos
  • Utiliza envoltorios de tela, ¡es mucho más ecológico y original! 
  • Utiliza envoltorios reutilizables como los de Renaturis
  • Este año, da los regalos de forma más original. Escóndelos en varios rincones de la casa, ve dejando pistas y juega con la familia a encontrarlos. Será mucho más divertido y te evitará envoltorios innnecesarios. 
¡Feliz navidad sostenible! 


martes, 5 de diciembre de 2017

Taller de yoga solidario en Madrid, ¿te apuntas?

Yoga Solidario para poner en marcha una biblioteca móvil en India.

¿Te gusta el yoga? ¿Eres una persona solidaria? ¿Vives en Madrid? El sábado 16 de diciembre, participa en el Taller de yoga solidario de Tumaini y contribuye a que decenas de niños y niñas en India no se queden sin libros para leer. ¡Te esperamos!

El taller tendrá lugar el 16 de diciembre de 17:30 a 19:30 h en VivaGym Embajadores, y será impartido por profesorado de la escuela Nayana Yoga, quienes colaboran de forma voluntaria en el evento. Antes de comenzar la clase, explicaremos de forma breve la terrible situación de las personas tibetanas que tienen que huir de la persecución para refugiarse en India, y cómo la ONG a la que va destinada la recaudación ayuda a sus hijos e hijas. Será una tarde muy completa en la que aprenderás, harás ejercicio ¡y colaborarás con la causa!

Logotipo de la nueva biblioteca móvil de India. 
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Objetivo: ni un niño sin libros

La recaudación total del Taller de Yoga irá destinada a poner en marcha una biblioteca móvil para niños y niñas hijos de refugiados tibetanos que viven en aldeas remotas en el norte de India. El objetivo es comprar 50 libros cada mes y contar con 600 libros en un año. La biblioteca promoverá la lectura entre los más pequeños. Además, les ofrecerá recursos para estudiar y les ayudará a conocer y proteger la cultura tibetana. 

La ONG, con la que Tumaini colabora desde hace años, trabaja para dar un futuro mejor a menores tibetanos en la ciudad de McLeod Ganj y sus alrededores. Cuenta con una guardería gratuita para niños y niñas de 0 a 3 años, con un taller de empoderamiento de la mujer a través de una tienda de Comercio Justo, y con proyectos para apoyar a escuelas de la zona. 

Cada año, miles de personas tienen que abandonar Tibet huyendo del horror y la persecución. Se refugian en países como India, donde también se encuentra el Dalai Lama y existe una gran comunidad tibetana. Una vez allí, necesitan ayuda para reconstruir sus vidas y enontrar un futuro mejor para sus hijos e hijas. 

Colaboradoras de la ONG de India ordenando los primeros libros.


¡Te esperamos!

Uno de los objetivos de Tumaini, además de difundir y promover una forma más solidaria de viajar, es apoyar a las ONG con las que colaboramos cuando tienen necesidades especiales. Para ello, ponemos en marcha campañas de crowdfunding y organizamos eventos solidarios como este taller de yoga. Gracias a anteriores campañas, hemos colaborado en la reconstrucción de una granja orgánica en Nepal y en las mejoras de las habitaciones de los niños y niñas del orfanato de Kenia. Nuestro mayor deseo esta Navidad es que los niños y niñas de India puedan disfrutar de su biblioteca infantil móvil, ¿nos ayudas?

  • ¿Cuándo? Sábado 16 de diciembre de 17:30 a 19:30 h.
  • ¿Dónde? VivaGym Embajadores. Ronda de Valencia, 1. Metro: Embajadores o Atocha.
  • ¿Cuánto? 13 euros.
  • ¡Reserva tu plaza! En ticketea
Y si no puedes venir ese día, también puedes comprar tu entrada de Fila 0. Donarás 3 euros a la causa y colaborarás con el proyecto. 

¡Compra tu entrada y... ¡te esperamos! 

Niños y niñas en la guardería solidaria del proyecto. 

jueves, 30 de noviembre de 2017

Carta de Jesús desde el aeropuerto de Katmandú

Jesús con algunos de los niños y niñas del proyecto de Nepal

¿Cuántas veces has escuchado aquello de "el tiempo pasa volando"? Escribo esto desde la sala de espera del aeropuerto de Katmandú y, sinceramente, no sé dónde se han quedado los últimos 24 días que he vivido. Esta experiencia ha sido como un flash: fugaz, sí, pero también muy intensa. He quedado cegado con la amabilidad de la gente, con el esplendor de la innumerable cantidad de templos, con la -por qué no decirlo- bulliciosa y estresante ciudad y con su opuesto contraste de la naturaleza del resto del país; pero, sobre todo, he quedado totalmente obnubilado con la forma de ser, la felicidad, el compañerismo, la sinceridad y la más pura bondad de los niños y niñas del proyecto de Nepal que he podido conocer gracias a la colaboración y ayuda ofrecida de Tumaini. Valores que me han hecho experimentar en su total esencia y naturaleza, muy codiciados en occidente, pero no tan fácilmente vislumbrables.

Recuerdo el momento en el que puse mi primer pie en tierra nepalí: quedé alucinado con la estatua de Buda que vi nada más bajarme del avión, sin saber que, seguramente, mañana cuando llegue a España me sienta extraño cuando camine por la calle y no vea ninguna. Me encontraba temeroso por ser la primera vez que salía de Europa, que viajaba solo y que hacía un voluntariado, pero a la vez cargado de ganas de aprender y de ayudar. La verdad es que llegué de rebote a este proyecto de Tumaini, sin haber oído hablar de él y tras haberlo elegido un poco a ciegas, pero ahora no puedo estar más contento con lo que el azar me ha deparado.

Uno de los niños del proyecto. Al fondo, juegan a baloncesto.

"Nunca vas a estar solo"

Haré un punto de inflexión que creo necesario, ya que sé de primera mano que hay mucha gente en esta situación. "Me encantaría hacer un proyecto de este estilo, pero no tengo a nadie con quién hacerlo"; "si voy sin nadie, me voy a sentir muy solo y deprimido"; "no sabré desenvolverme en una vida y cultura tan diferente"; "mi inglés no es bueno y, por tanto, no puedo viajar solo"; y un sin fin de excusas más.

Pues bien, después de participar solo este proyecto, sin prácticamente coincidir con ningún voluntario más, he de decir que este hecho ha sido toda una suerte y no puedo recomendar más vivir esta experiencia solo. Un proyecto de este estilo te impregna en la cultura local y te permite abrirte más de lo que estamos acostumbrados en el ámbito social, dejando de lado los miedos y convirtiéndolos en ganas y energía. Si viajas con alguien que conoces, siempre vas a estar más pendiente de esa persona y no vas a tener una actitud tan sociable porque ya tienes a alguien contigo y "no lo necesitas". En cambio, viajar solo en este proyecto te supone todo lo contrario y, sinceramente, la evolución y el cambio que notas como persona es brutal.

Además, nunca vas a estar solo. La coordinadora del proyecto en Katmandú es encantadora y siempre va a estar pendiente de que estés como en casa; tanto Mónica como el resto de coordinadores de Tumaini van a estar a tu disposición las 24 horas del día para cualquier duda, preocupación, comentario... que quieras hacerles, preocupándose por tu situación casi a diario; los niños son increíbles y te tratan como a uno más e intentan acogerte desde el primer momento; siempre vas a conocer a otros ex-voluntarios del proyecto que andarán por Katmandú; y, además, vía redes sociales podrás contactar con grupos o páginas de españoles que se encuentran, en este caso, en Nepal, y que están en tu misma situación y están dispuestos a quedar para ver la ciudad juntos, tomar un café o, simplemente, charlar.

Sinceramente, os tengo que decir que he conocido más gente aquí que la que podría haber conocido quedándome en España, y sé que en algunos casos me llevo muy buenos amigos. Tuve la suerte de poder hacer una escapadita a Pokhara (totalmente recomendable) y, en el hostal, coincidí con unos 20-25 españoles, además de amigos que hice de todo el mundo. De verdad, hacedme caso: nunca vais a estar solos, y cuando os lancéis a viajar por vuestra cuenta, os vais a dar cuenta que hay mucha más gente en vuestra misma situación de la que creíais.

Jóvenes del proyecto junto a Jesús. 

100% Inmersión cultural

Volviendo al proyecto en sí, no tengo más que palabras de elogio. La forma en la que Tumaini ha organizado esta experiencia es, simplemente, increíble. Vives en el mismo edificio que los niños y la coordinadora, lo cual hace que estés en continuo contacto con ellos y con la cultura local. Aprendes de primera mano cómo viven aquí, y ello te hace sentirte uno más. Ves a los niños prepararse para ir al colegio, hacer la tarea (a lo cual puedes ayudarles, sobre todo a alguno que otro que les cuesta más, y ellos te lo agradecerán con una infinita sonrisa), juegas con ellos, comprendes su forma de ser y sus preocupaciones... En definitiva, no se me ocurre mejor forma de conocer una cultura tan distinta a la nuestra. Como dije, elegí Tumaini un poco a ciegas, pero ha resultado un acierto absoluto, tanto desde el punto de vista de organización del proyecto como desde el punto de vista de su trabajo. La verdad, ahora no puedo estar más contento de la forma en la que ha fluido todo.

Abrazo colectivo con los peques de la ONG nepalí.

Sonrisas a pesar de la distancia

Si me pongo a hablar de los niños, directamente es que no encuentro palabras para expresar lo que siento por ellos y cómo me han hecho sentir. Bondad, compañerismo, solidaridad, trabajo, felicidad, cariño, responsabilidad... Son sólo alguno de los valores que desprenden diariamente y que no dudan en compartir contigo, invitándote a ser como ellos a cada momento. Sinceramente, les admiro.

No pueden ver a sus familias, no pueden ni siquiera hablar con ellos, y aun así consiguen sobreponerse a la situación y siempre ser capaces de regalarte una enorme sonrisa de forma desinteresada. Aquí te das cuenta de todo lo que nos quejamos sin motivo en Occidente y de las cantidades de bienes materiales que necesitamos para ser felices, cuando no son en absoluto necesarios. Te hacen darte cuenta de muchísimas cosas, te hacen aprender de su actitud y, en definitiva, te hacen ser, inevitablemente, el primer beneficiado de la experiencia, pese a que eres tú el que en principio va a ofrecer su ayuda.

Las actividades lúdicas y deportivas formaban parte del día a día del proyecto.

Una familia nepalí

He de decir que vine buscando ayudar a la gente que más lo necesitaba, sentirme útil para el mundo y, además, vivir una experiencia que me hiciera crecer como persona. Y, por supuesto, todo ello lo he conseguido, y con creces. Sin embargo, y esto lo digo de forma totalmente sincera, me llevo algo que no podría haber imaginado jamás que me traería de vuelta: una familia. Me han hecho sentir como en casa, no me han podido tratar mejor y el cariño que han mostrado hacia mí no tiene precio. Sé que, a partir de ahora, tengo una gran familia nepalí, y poder decir esto es... Simplemente indescriptible.

Desde luego, cuando te sumerges en una cultura tan a fondo, cuando lo pasas tan bien y te ríes tanto, cuando te notas a ti mismo crecer como persona cada día, cuando conoces a tanta gente diferente a ti, cuando notas cómo tu mente se va abriendo poco a poco a lo desconocido, cuando dejas tantos prejuicios atrás; cuando experimentas todas estas sensaciones, a la vez y con la intensidad que este proyecto te permite... Sí, definitivamente, el tiempo pasa volando.

Abrazo de despedida, justo antes de ir al aeropuerto y escribir esta carta.


Jesús colaboró con el proyecto de Nepal del 7 al 31 de julio de 2017.